domingo, 16 de enero de 2011

Camaras de seguridad para prevenir robos

Los robos y los hurtos a las personas, las empresas privadas, los locales comerciales y las viviendas aumentaron y ocuparon el primer lugar de la estadística de los hechos delictivos en La Paz en la gestión 2010.

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, coronel Rosalío Álvarez, confirmó a La Prensa que de acuerdo con las estadísticas, cada semana, las bandas de malhechores cometen un promedio de ocho a diez robos a viviendas, en varios puntos de la urbe paceña.

Como medidas de prevención, el jefe policial pidió a las familias que protejan sus viviendas con muros perimétricos, alambres o púas en las paredes exteriores y, si está en la medida de sus posibilidades, adquirir equipos de seguridad, como cámaras de video de circuito cerrado y alarmas antirrobos.

El año pasado, entró al mercado nacional la prestigiosa firma internacional Radioshack y de inmediato se convirtió en una de las empresas que ofrecen mayor variedad de cámaras de seguridad privada, alarmas y productos antirrobos.

Pedro Soto Rutti, jefe de Radioshack en Bolivia, dijo a La Prensa que al mes, los cuatro locales que hay en La Paz venden cerca de 30 a 35 cámaras de seguridad y que por la alta demanda traerán más equipos sofisticados de cámaras de grabación y alarmas, desde su sede central en Lima, Perú.

Citó como ejemplo, entre lo más novedoso que posee Radioshack, las cámaras simuladas, que confunden al delincuente dándole la impresión de que son grabados de cerca. Vale sólo 98 bolivianos y es accesible a todo bolsillo.

Cámara simulada

Son tres modelos de aparatos que simulan ser cámaras de video de seguridad, como las que hay en los exteriores de ministerios o embajadas. Se mueven con un sensor cuando alguien está a menos de nueve metros de distancia. Usan pilas. El aparato más barato vale 98 bolivianos.

Cámara inalámbrica

No se necesita el cableado para su conexión. La cámara, por su tamaño pequeño, es perfecta para que sea escondida y camuflada, por ejemplo, en un muñeco. Es tipo espía. El costo es de 649 bolivianos y para grabar necesita otro equipo que se consigue en 1.969 bolivianos.

Alarma con sensor

Una moderna alarma con sensor de movimiento. Una persona ingresa al lugar protegido y la potencia del sonido activado es de 160 decibeles, escuchándose hasta una cuadra de distancia. Ideal para el interior de las casas. Utiliza cuatro pilas o un conector. El precio es de Bs 45.

Cámara alámbrica

La unidad de una cámara alámbrica, cuya definición de grabación es en blanco y negro, cuesta 329 bolivianos. Posee un cable de 20 metros de largo. Puede ser conectado a un televisor, para que haga la función de monitor. En todo caso, Radioshack también ofrece monitores.

Cámara con visor

Cámara que puede ser programada para grabar y tomar fotografías. Es profesional y puede funcionar con un equipo de grabación o una computadora. La grabación es a colores. Después, la información visual puede ser grabada en un DVD o un disco compacto.

Promoción “combo”

Monitor blanco y negro, con dos cámaras alámbricas. Fácil de instalar, capta audio y fácil de conectar a un grabador. El costo es de 699 bolivianos. Es el más solicitado en el mercado. Al mes se venden de 30 a 35 equipos. Ideal para que las cámaras sean instaladas en el exterior de las casas.

Alarma telefónica

Alarma con un sensor automático que se programa a un radio de 30 metros. Cuando una persona extraña ingresa al espacio protegido, la alarma suena y se comunica con cuatro números telefónicos a la vez, que fueron programados por los dueños de la propiedad asegurada.

Cámara estuche

Se trata de un estuche para proteger las cámaras alámbricas pequeñas. Dentro de ellas se pueden colocar las cámaras pequeñas de video. Sirve para proteger el equipo de golpes o ataques. Es ideal para viviendas grandes, empresas o instituciones privadas o públicas.

lunes, 10 de enero de 2011

Artefactos de seguridad con más demanda son torito y gas pimienta

Prevención: El Comandante de la FELCC de La Paz, el Presidente de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Diputados y un investigador del PIEB coinciden en que se debe regular el uso de estos artículos considerados de protección personal.

El paralizador de electrochoque conocido popularmente como “torito” y el gas pimienta en aerosol (spray) son los dos productos de seguridad personal con mayor demanda en las tiendas de venta del mercado Huyustus y en el complejo comercial Eloy Salmón.

Estos artículos son unisex, porque son adquiridos por varones y mujeres que buscan medidas de prevención para protegerse de asaltos en las calles paceñas. Según la estadística de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de La Paz, hay entre seis y ocho robos por día.

En el recorrido de este medio por los mercados populares de la Huyustus y la Eloy Salmón se comprobó que en ambos existen comerciantes que ofrecen el gas pimienta a 80 bolivianos. Sin embargo, solamente en la Huyustus se puede adquirir el paralizador “torito”, cuya unidad se cotiza en cien bolivianos.

La vendedora Clara Lidia Contreras, cuyo asiento comercial está signado con el número 295 en el sector alto de la Huyustus, ofrece el paralizador de corriente eléctrica “torito” desde hace dos meses. Afirmó que la demanda está en franco ascenso porque sólo en diciembre vendió 15 unidades, y hasta fines de este mes del nuevo año pretende duplicar esa cifra.

“Este producto está dirigido especialmente para hombres y mujeres que quieren defenderse de los delincuentes que andan por las calles”, señaló Contreras, y añadió que también puede conseguir toletes (bastones de goma que usan los efectivos de seguridad), sólo a pedido.

A dos cuadras de la puerta del mercado Uruguay de la avenida Buenos Aires, sobre la calle Eloy Salmón, en un puesto de venta donde sobresalen los celulares, una joven conocida como Mary ofrece con discreción gas pimienta en aerosol.

El precio de la unidad de este producto asciende a 80 bolivianos. Mary confirmó que vendió diez unidades del artículo en diciembre del año pasado. Según la comerciante, las mujeres son las que más buscan este gas de protección personal.

Otro artefacto de seguridad que va ganando terreno en el mercado es la navaja múltiple. Por ejemplo, este objeto de defensa se ofrece en la Galería Betty, ubicada en el sector bajo del mercado Huyustus. La vendedora André Orihuela informó que cada mes despacha entre siete y ocho docenas de esta mercadería. Incluso cada cuchillo viene con un bolígrafo. El costo es de 35 bolivianos y es ofrecido sobre todo como artículo para regalo.

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de La Paz, coronel Rosalío Álvarez; el presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerzas Armadas de la Cámara de Diputados, Lucio Marca, y el experto en seguridad del Programa de Investigación Estratégica de Bolivia (PIEB), Juan Yhonny Mollericona, coincidieron, por separado, en que es necesario que, en la nueva Ley de Tenencia de Armas que será elaborada por el Gobierno, se regule la venta y la posesión de los productos de seguridad personal que ofrecen tiendas y mercados populares.

Según Álvarez, es necesario garantizar que estos artefactos no sean mal utilizados. “Hoy no existe una norma que prohíba la venta y la compra de productos de seguridad personal, como el gas pimienta o el paralizador de corriente eléctrica. Con una ley que regule la tenencia de armas se evitará que esos productos puedan ser utilizados de forma maligna”.

Mientras Marca, parlamentario del partido oficialista MAS, explicó que si bien es imperante que las personas busquen productos de seguridad para protegerse de los malhechores, es también preponderante que la comercialización de esos artículos se halle regulada por una ley para que éstos no caigan aun en manos de los delincuentes y, con ellos, puedan cometer asaltos.

Mollericona, por su parte, recordó que estos productos considerados de seguridad personal son armas letales. “Pueden causar daño físico o la muerte de las personas si son empleados por gente irresponsable”, añadió el experto en seguridad. Por eso, el también sociólogo exigió al Gobierno que se debata cuanto antes la Ley de Tenencia de Armas.

El “torito” cuesta 100 bolivianos

El cuerpo del paralizador de electrochoque conocido como “torito” es del tamaño de la palma de una mano. El producto es ofrecido en 100 bolivianos en el puesto de ventas signado con el número 295 en el sector alto del mercado Huyustus de la ciudad de La Paz, a cargo de la comerciante Clara Lidia Contreras. De acuerdo con las instrucciones, el paralizador emite 3.800 voltios. La persona sólo tiene que apretar un botón del artefacto para que éste haga contacto con el cuerpo del agresor, como medida de defensa cuando es atacada. De esa forma, el oponente será paralizado. Usa batería recargable.

Gas pimienta vale 80 bolivianos

Es frágil pero letal. El aerosol o spray de pimienta es un producto de defensa personal que tiene forma de tubo y su tamaño depende de su capacidad. Puede medir entre siete y 12 centímetro de largo. En los mercados Huyustus y Eloy Salmón, la unidad de este producto se consigue a 80 bolivianos.

La víctima solamente tiene que apretar la cabeza del tubo para que salga disparado hacia el aire el gas comprimido interior que posee un compuesto químico que irrita los ojos del agresor. Por esta razón, el aerosol, cuando es empleado como defensa, debe ser dirigido a la vista de los delincuentes para contrarrestar el ataque de éstos.

Navaja múltiple viene con bolígrafo

Novedoso. En la galería Betty del sector bajo del mercado Huyustus de la ciudad de La Paz se puede comprar la navaja múltiple que viene, dentro de una caja, con un bolígrafo de regalo. Se trata de un artefacto de metal de ocho centímetros de largo. En el interior del mango hay dos navajas escondidas, pero con el contacto del dedo o el borde de la uña, éstas salen hacia la superficie. De acuerdo con expertos en seguridad, se trata de un artículo que sólo debe ser utilizado para causar distracción en el oponente, para que la víctima demuestre que está armada y pueda huir. No debe ser empleado para atacar ni causar daño.

El nunchaku continúa en vigencia

Es un arma que está formada por dos palos o tubos muy cortos, de madera o metal. Cada uno puede medir hasta 30 centímetros de largo, ello depende del modelo. Asimismo, ambos palos o tubos están unidos en sus extremos por una cadena de metal. Con ligeras variaciones en su forma, este artefacto es empleado en las artes marciales orientales, como el karate. De acuerdo con expertos, el nunchaku solamente debe ser empleado para protección contra un ataque, pero no para golpear a gente inocente. En la ciudad de La Paz puede conseguirse en las academias de artes marciales desde 100 bolivianos.

Policía da permiso para uso de armas

El presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerzas Armadas de la Cámara de Diputados, Lucio Marca (MAS), señaló que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) es la única institución encargada de dar permiso de uso de armas a la ciudadanía, para su defensa personal. El diputado oficialista explicó que la persona interesada en portar un arma de fuego debe enviar una solicitud a la institución verde olivo en la que indique los motivos por los que quiere tenerla. Además, debe presentar como requisitos documentos de antecedentes policiales, penales y antidrogas. No obstante, el legislador precisó que este trámite se ampara en un decreto supremo porque no hay una ley.

Las “pildoritas” atacan ahora en buses interdepartamentales

Viajes: La Policía informó que entre octubre y noviembre de 2010 se presentaron entre tres y cuatro casos de “pildoritas” en buses. También hay delincuentes que duermen a las víctimas con somníferos en polvo en libros y revistas.

Un hombre y una estudiante quedaron profundamente dormidos tras ser anestesiados con un potente somnífero en polvo que inhalaron cuando leían un libro y una revista. Luego, les vaciaron sus pertenencias. La Policía recibió tres denuncias de “pildoritas” el año pasado. El nuevo lugar para que los delincuentes usen este método son los buses de viajes interdepartamentales.

Serapio Quenta, obrero de una empresa constructora en la región potosina, contó a su arribo a la ciudad de La Paz que uno de los clientes del bus en el que se trasladaba quedó dormido luego de que otro pasajero le invitara a leer un libro. “No se levantaba ni con grúa, el ayudante del conductor le echó agua, pero ni eso provocó que reaccione. Le sacaron toda su plata y no tenía su equipaje”, denunció Quenta a este medio cuando llegó a la sede del Gobierno a fines de diciembre.

En otro caso, a una estudiante de una universidad privada le robaron un celular de última generación, que costaba 2.500 bolivianos, después de que ésta leyera una revista en un minibús. Nadie sabe por qué quedó en un profundo sueño. La joven fue auxiliada por los pasajeros y llevada al centro de asistencia pública de la avenida Camacho, contó la madre, que solicitó mantener su nombre en reserva.

El dormir a las personas con pastillas mezcladas en vasos llenos de licor, para luego quitarles sus pertenencias era un método que se puso de moda en burdeles y cantinas, aplicado principalmente por damas de compañía que fueron bautizadas con el nombre de “pildoritas”. Pero ahora también hay delincuentes que “pildorean” a sus víctimas en los viajes interdepartamentales, y de ello brindan fe los que trabajan en la terminal de La Paz.

Una de las consultadas, que se identificó como Marcelina Huanca (comerciante), explicó que hay delincuentes que se hacen pasar por pasajeros para cometer sus delitos y posteriormente descienden del bus en poblaciones intermedias. “Ya son conocidas las que ‘pildorean’, hay inclusive hombres. La Policía poco o nada hace para controlarlos. Mucha gente luego de ser robada hace escándalo, pero nadie puede ayudarla”.

Ana María Quintanilla, cochabambina de 35 años, reveló que una vez fue ‘pildoreada’ en el trayecto entre Cochabamba y Oruro. Perdió los 5.000 bolivianos que llevaba en su faja y algunos enseres personales. “A diario ‘pildorean’ a los pasajeros. Otros no hablan por temor o vergüenza, pero hay otros que no denuncian porque los policías no los escuchan”.

Administradores de las empresas que operan en la terminal paceña, en conversación con este medio, revelaron que las “pildoritas” dopan a una persona dentro de los buses que prestan servicios en el eje del país: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Pero comentaron que a la fecha no han podido ser capturadas.

De acuerdo con el jefe del Organismo Operativo de Tránsito en la Terminal de Buses, teniente coronel Reynaldo Cossío Arteaga, entre octubre y noviembre de 2010 se presentaron tres casos de personas “pildoreadas” mediante “somníferos en revistas o libros, no tengo conocimiento. Muchas de las víctimas denuncian el hecho en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz”, aseguró.

Cossío dijo que las víctimas son generalmente hombres que caen por las tentaciones de las famosas “pildoritas”, quienes luego de dormirlos proceden a robarles sus pertenencias y billeteras. “El modus operandi consiste en invitar a su presa un vaso de refresco con una sustancia química que les provoca un sueño profundo”.

En la Plataforma de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la ciudad paceña se afirmó que desde hace tres meses no se ha registrado una sola denuncia de “pildoritas” en buses. No obstante, se realizaron campañas de prevención e información a los pasajeros, impulsadas por la Autoridad de Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte.

El comandante Rosalío Álvarez, recomendó a los usuarios tener cautela en el consumo de bebidas (agua, refresco, café) en restaurantes, ante el ataque de las “pildoritas”. “Son mujeres que suelen poner somníferos en las bebidas y la comida de varones para luego robarles su dinero y objetos de valor, existen mayormente en locales de consumo de bebidas alcohólicas”.

Paraguaya fue pildoreada

De acuerdo con la información proveída por el teniente coronel Reynaldo Cossío Arteaga, jefe de Tránsito en la Terminal de Buses La Paz, un reciente caso que se registró fue de una turista paraguaya víctima de una “pildorita”. El jefe policial contó que la mujer subió a un bus en Asunción (Paraguay) con destino a Lima (Perú). Pero en el trayecto entre Santa Cruz y La Paz fue “pildoreada” y fue despertada en la Terminal de Buses paceña.

“Estaba profundamente dormida, fue ‘pildoreada’ y apenas despertó aquí (en la ciudad de La Paz). Fue uno de los tres casos que se reportaron (el año pasado). Generalmente en oficinas de Conciliación Ciudadana se atienden estos casos, como riñas o peleas y otros. Pero en Tránsito nuestro trabajo está abocado al control de conductores y buses. Son situaciones especiales cuando atendemos estos casos”, explicó el coronel Cossío Arteaga.

Pasajeros piden controles

Pasajeros entrevistados por este medio manifestaron que la falta de una oficina de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en las terminales del país dificulta la denuncia por robo o hurto en los viajes interdepartamentales. De acuerdo con los usuarios, solamente la Policía Turística ejerce esporádicos controles que los delincuentes burlan con facilidad. “No hay muchos efectivos, y mucha gente que sufre robos no denuncia porque ir hasta las oficinas de la FELCC es una pérdida de tiempo y otras personas no conocen el lugar”, afirmó Justo Guaygua. El oficial Reynaldo Cossío Arteaga, jefe de Tránsito en la terminal de La Paz, explicó que todos los delitos, de acuerdo con las normas, deben ser remitidos a la FELCC para su investigación, en tanto los efectivos que están en la Terminal de Buses cuentan con funciones asignadas, si bien existen ocasiones en las que practican arrestos.

Datos

Las “pildoritas”, según los datos manejados por la Policía, operan solas o en parejas en buses interdepartamentales.

Su modus operandi reveló que ofrecen refrescos, cafés o mates a sus ocasionales acompañantes en los asientos.

Luego de hacerlos dormir, buscan objetos de valor y se quedan en pueblos intermedios, como Patacamaya, Sica Sica o Caracollo.

Muchas de las personas que sufrieron este asalto despertaron recién en la Terminal de La Paz, luego de dormir varias horas.

Un nuevo método que emplean las “pildoritas” es utilizar un somnífero que impregnan en hojas de libros y revistas.

En la Terminal de Buses, cada media hora se alerta del riesgo de consumir bebidas invitadas por personas extrañas.

La Policía Turística ejercen controles esporádicos en dependencias de la terminal para frenar la delincuencia.

Para los usuarios, la tarea que cumplen los uniformados es insuficiente. Piden que se instale una oficina en la terminal.